"LA IRA DEL DIOS DEL MAR": EL TSUNAMI PROVOCADO POR EL ETNA HACE 8000 AÑOS Y LA CIUDAD SUMERGIDA DE ATLIT-YAM
de Ignazio Burgio
(traducción de Eduardo Santos Canchal y Andrea Tartaglia).
Las búsquedas efectuadas por el INGV de Pisa demostraron que, entorno al 6000 a.C., el costado oriental del Etna se derrumbó en el mar provocando un tsunami tan potente que devastó no solo Sicilia y la Italia Meridional, sino todo el Mediterráneo Oriental.
Según la opinión de los investigadores eso fue, además, el responsable del abandono de los primeros asentamientos urbanos sobre la costa medioriental, entre ellas la ciudad de Atlit-Yam, en el norte de Israel, cuyas ruinas sumergidas se hallan a cientos de metros de la costa. Pero según las comprobaciones de geofísicos y vulcanólogos, la catástrofe etnea de hace 8000 años podría repetirse de nuevo (esperemos que sea en un futuro lejano), como señala el lento "deslizamiento" hacia el Mar Jónico de la pared este del volcán, por efecto del impulso de la Falla Pernicana.

En el sugerente volumen “Misteri antichi” (editado en Italia en 1999 del Editor Marco Tropea), el escritor inglés
Michael Baigent trata, entre otros argumentos, de los enigmas que surgieron entorno a las ruinas del antiguo asentamiento de
Catal-Huyuk, en la actual Turquía, a unos cincuenta kilómetros de la ciudad de Konya. Las excavaciones y los estudios dirigidos por
James Mellaart, su descubridor, en la primera mitad de los años 60, la han reconocida como una de las más antiguas del mundo, que data por lo menos, del VII milenio a.C. junto a los restos de otros dos asentamientos urbanos mediorientales,
Giarmo en Curdistan iraquí y la vieja
Jericó, en Palestina. Todas estas tres localidades presentan como característica común un sistema socio-económico basado en la primera forma de agricultura y de ganadería. Con respecto a las otras dos, Catal-Huyuk todavía se distingue, incluso en sus capas más antiguas por el nivel avanzado de su civilización y por la alta calidad de sus manufacturas: “Aquí fueron encontrados los testimonios de una habilidad técnica nunca antes alcanzada, cientos de cuchillos, puñales, puntas de flechas y de lanzas de sílex y obsidiana, cuya elaboración llega a niveles de perfección únicos y extraordinarios, que superan con creces los alcanzados en el Cercano Oriente en el mismo periodo… Además fueron hallados espejos de obsidiana perfectamente alisados, perlitas perforadas con extrema maestría, joyas y tejidos de altísima calidad, alfombras, que hacen testimonio de un nivel de vida elevada. Los habitantes no utilizaban vajilla, sino cestos y objetos de madera, cuya elaboración tan perfecta y sofisticada no ha sido igualada en otros asentamientos del mismo periodo..." (M. Baigent, Misteri antichi, op. cit. p. 156). Sin embargo esta ciudad parece haber nacido de repente en el VII milenio a.C., ya con un nivel de civilización elevado, con todos los conocimientos sobre la agricultura, tecnología y la religión que gracias a ellas se difundieron en Oriente, hasta la baja Mesopotamia, y en Occidente, por Europa y el resto del Mediterráneo. En conclusión, una antigua “civilización-madre” fundada sin saber por quien, y en posesión de refinados conocimientos técnicos y culturales, de los cuales desconocemos la procedencia.
El mismo Baigent, sin embargo hipotiza que los fundadores de Catal-Huyuk fueron los habitantes de otras ciudades aún mas antiguas, localizadas a lo largo de la costa meridional de Anatolia, obligados a abandonar sus propios asentamientos por la elevación del nivel del mar. Empujados por las marejadas cada vez más desastrosas y las inundaciones provocadas por el engrosamiento de los ríos, en plena fase del derretimiento del hielo al final de la última era glacial, la población se hubiese refugiado cada vez mas en el interior llevando consigo sus propios conocimientos, cultura y su organización socio-económica. Así se hubiese fundado de buenas a primeras Catal-Huyuk , ciudad que ya en su nacimiento estaba mucho mas evolucionada que los otros asentamientos de la época.
De hecho las excavaciones más recientes de los años 90, permitieron descubrir que esta ciudad es, por lo menos, 1000 años más antigua respecto lo descubierto por Mellart, aunque queda claro el hecho que a partir de alrededor del 6500 a.C. se desarrolló de repente desde todos los puntos de vista: demográfico, urbanístico, artístico, religioso, etc. como consecuencia de los aportes exteriores. Sin embargo, parece propio que el controvertido autor del “Santo Grial”, por lo menos esta vez tenía razón, ya que mientras daba por aceptada esta posible reconstrucción de los orígenes de la civilización humana, en las profundidades del mar cerca de las costas de Palestina, los arqueólogos israelíes habían encontrado desde hace ya algunos años las pruebas de la existencia de asentamientos humanos sumergidos por las aguas durante finales de la última era glacial.
Atlit-Yam es una localidad de la costa cerca de la actual ciudad de Haifa en el norte del estado de Israel, a los pies del famoso Monte Carmen que dio origen al culto de la homónima Virgen en edad cristiana. A una distancia entre los 200 y los 400 metros a lo ancho de la costa, a una profundidad de una decena de metros bajo el nivel del mar, los arqueólogos subacuáticos israelíes, coordinados por
Ehud Galili, supervisor de las antigüedades israelíes, descubrieron a partir de 1984 los restos de un asentamiento humano que hace 8000 años debían encontrarse en la superficie. Cerca de las ruinas de las construcciones de piedra edificadas por el hombre (los ejemplares mas antiguos constatados hasta ahora) los estudiosos han recuperado los utensilios de piedra y hueso, anzuelos, restos de espinas de pescado, y huesos de animales tanto salvajes como domésticos, como ovejas, cabras y cerdos, además de perros. Y naturalmente muchas variedades de semillas vegetales, comenzando por cereales – trigo, cebada- que por supuesto debían ser cultivados, junto con lentejas, uvas, y lino. El hallazgo en aquel sitio de 65 esqueletos sepultados regularmente según las costumbres funerarias, tanto debajo de los restos de las viviendas (por ejemplo en la ciudad de Jericó, además de Catal Huyuk) como por fuera, testimonia, además de la presencia de una sofisticada cultura religiosa, también la consistencia numérica de los habitantes en aquel asentamiento y de su relativa prosperidad.
Un elemento, sin embargo, atrajo la atención de los arqueólogos. Los restos de una gran cantidad de pescado sin consumir de los habitantes bien ordenados, quizá como provisión de uso propio o quizá también para intercambios comerciales. Por eso los arqueólogos sacaron la conclusión que el pueblo fue abandonado de repente y la población huyó sin ni siquiera tener tiempo de llevar comida consigo. La conclusión mas lógica hasta hace unos años parecía dar razón a la hipótesis de Michael Baigent ya que una gran marejada, probablemente alrededor del 6500 a.C., parecía el factor más probable del abandono definitivo del pueblo, por parte de sus habitantes, al inexorable avance del mar.
En conclusión la presencia de las ruinas sumergidas de Atlit-Yam parece demostrar que debían de existir muchos asentamientos urbanos parecidos a lo largo de las costas (todavía sin descubrir) que una vez amenazados por el creciente nivel del mar fueron abandonados por sus habitantes, de manera mas o menos precipitada. Entonces se habrían refugiado en las zonas internas y altas, para posteriormente fundar o establecerse en centros como Jericó y Catal-Huyuk, llevándose sus conocimientos y sus tradiciones (como el uso de sepultar sus propios difuntos bajo el pavimento de su propia casa). El recuerdo de la agresión del mar se hubiese quedado imborrable en aquellas poblaciones, al igual que un miedo ancestral, y esto podría explicar también algunas características arquitectónicas de esta antigua ciudad, como las típicas casas con la entrada desde el tejado (tal vez construidas por si sucediera una imprevista irrupción del agua).
Pero desde hace poco mas de un año, exactamente desde Diciembre del 2006, en conclusión de un estudio del Istituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia (INGV) de Pisa, los arqueólogos han dado mas detalles sobre la reconstrucción de aquellos eventos antiguos, llegando a conclusiones aún mas desconcertantes, que solamente hasta hace poco los investigadores independientes – como Baigent y compañía – hubiesen osado a hacer. El abandono de Atlit-Yam y otros asentamientos semejantes, fue provocado por el mar, pero no provocado mayormente del efecto del deshielo, sino de un suceso aún más catastrófico, o sea un enorme tsunami desencadenado por el derrumbamiento de una parte del Etna en lo que sería el actual mar Jónico.
Actualmente la vertiente oriental del Etna está recorrida por una profunda depresión conocida como Valle del Bove, una zona deshabitaba y sin vegetación que más de una vez en la historia de las erupciones recogió los flujos lávicos hasta su natural agotamiento, así impidiendo que llegara a la zona habitada más abajo. Hasta la primera mitad del Ochocientos, cuando la vulcanología era aún en un momento de desarrollo, muchos naturalistas europeos debatieron sobre el origen de esa cuenca, como entre otros, el alemán Leopold von Buch, hipotizaron su origen por la elevación del cono volcánico. El ilustre científico catanés
Carlo Gemmellaro (1787-1866) proporcionó en los mismos años la explicación correcta, o sea que el Valle del Bove fue generado por el derrumbamiento de un lado del cono del Etna. Los restos materiales de este enorme colapso que ahora son visibles en la pendiente del volcán, en un depósito de desechos geológicos denominado
Chiancone, cerca de la actual localidad de
Riposto (CT), sobre la costa jónica.
Los estudios actuales llevados por el Prof.
Enzo Boschi, presidente del INGV, y de los geofísicos
Maria Teresa Pareschi y
Massimiliano Favalli, establecieron que la cantidad de material volcánico afectado por el derrumbamiento fue algo como unos 35 kilómetros cúbicos, y esto, alrededor de 6000 a.C., alcanzó el mar difundiéndose sobre los fondos hasta una distancia de 20 kilómetros de la costa, como ha sido comprobado por los análisis submarinos. Sin embargo, lo más impactante fue que la gran cantidad de material que se echó en el mar provocó un anómalo tsunami con olas más altas de 40 metros, probablemente la agitación marina más grande que haya pasado durante la historia humana. A través de una simulación a ordenador, comparándola con el estado actual de los sedimentos marinos en el fondo del Mediterráneo, los investigadores del INGV de Pisa reconstruyeron hasta en los mínimos detalles, paso a paso, la marcha de la terrible muralla acuática. Pocos minutos después de su formación, las olas gigantes abatieron sobre las costas de la Sicilia Oriental sin conseguir pasar al Mar Tirreno gracias al obstáculo del Estrecho de Messina. Después de un cuarto de hora, empezaron a sumergir toda la ribera jónica de Calabria y de Puglia, para posteriormente abatirse sobre Albania donde llegaron alrededor de una hora después del derrumbamiento del Etna. Las grandes olas, que fueron directas hacia este, alcanzaron Grecia un par de horas después y algo mas reducidas con una altura de 10-15 metros, pero igualmente devastadoras. Luego le tocó a la costa norteafricana: Túnez, Libia y Egipto fueron alcanzados, tres horas después, por las olas que iban directas al sur, con una altura de 8-13 metros.
Finalmente, tres o cuatro horas después, el tsunami alcanzó la costa oriental del Mediterráneo, desde la ribera de la Turquía meridional hasta la ribera chipriota, siria, libanesa e israelita, también pillando de sorpresa a los habitantes de Atlit-Yam. La altura de las olas se había reducido una décima parte con respecto a aquellas provocadas inmediatamente por el Etna, adquiriendo así la dimensión y la intensidad, por hacer una comparación, del tsunami que abatió Indonesia a finales de 2004: sin embargo fueron suficientemente devastadoras, como para provocar víctimas y convencer a los aterrorizados supervivientes de alejarse definitivamente de la “ira del dios del mar” para fundar ciudades nuevas y mas seguras en los altiplanos de las regiones internas.

Pero el equipo de investigadores del INGV de Pisa, analizando los fondos del Mediterráneo Oriental, además descubrió más detalles que podrían revelarse como algo inquietante. Bajo los sedimentos removidos por el tsunami del 6000 a.C. hay más sedimentos que son fruto de los derrumbamientos anteriores de la pared oriental del Etna en épocas aún más remotas. El fenómeno resulta visible en los fondos del Golfo de la Sirte, el mar de Libia, que por la particular conformación geográfica “en forma de lente” amplificó la acción perturbadora de las olas gigantes en el fondo del mar. Entonces estos eventos catastróficos podrían repetirse con regularidad a lo largo de miles de años, y nuestro volcán se podría colapsar otra vez provocando en un futuro otro gigantesco tsunami en las aguas del Mar Jónico. Una señal presagiosa, según los investigadores del Instituto de Vulcanologia de Catania, seria provocada por el lento pero progresivo deslizamiento (alrededor de 1-2,7 cm. al año) de la Falla Pernicana, una fractura geológica que atraviesa el cono del Etna a lo largo del vertiente nororiental, hasta llegar a la costa cerca de la localidad de
Fiumefreddo (próxima al ya citado Chiancone di Riposto). Según las búsquedas y las mediciones de los mismos vulcanólogos con instrumentos geodésicos y los GPS, esta falla, sometida a las presiones del magma en el interior, en los últimos años hubiese acelerado el desplazamiento natural a través del mar de una parte del lado oriental del volcán. En especial, durante la erupción de noviembre del 2002, donde hubo además desplazamientos de alrededor 1-2 cm. al día, con desprendimientos y apertura de grietas sobre el terreno y en la calzada. El deslizamiento de la Falla Pernicana – al que también se deben los terremotos en la zona de Fiumefreddo en 2002 – está afectado, entre otras cosas, por la particular morfología interna del Etna, compuesta, además de materiales volcánicos, por antiquísimas capas de arcilla sobre las cuales los dos bordes que componen la falla se deslizan con un tiempo e intensidad diferente (más rápido la parte que se alarga hacia debajo del Mar Jónico) (véase en la Bibliografía los artículos de: Obrizzo y otros, Neri y otros, Criscenti, Azzaro y otros).
Puede ser confortante saber que el descubrimiento del antiguo tsunami, que devastó el Mediterráneo entorno al 6000 a.C., ha sido fruto de un proyecto financiado por la Protección Civil, después del maremoto en Indonesia de 2004, para también evaluar el riesgo de peligros similares en el Mediterráneo. Es necesario seguir manteniendo estrechamente controlado nuestro querido volcán, sin que falten los fondos necesarios para el INGV y para los otros entes competentes (limitados por los bajos recursos en los últimos años) y si en un futuro hiciese falta intervenir para salvar, no solo a Catania y Sicilia, sino a todo el Mediterráneo Oriental (incluso si tuviésemos que demoler el Etna con las excavadoras...).
Bibliografía.
Baigent, M. - Misteri antichi – Marco Tropea Editore, 1999 Milano.
Catal Huyuk – “Wikipedia free encyclopedia”.
AA.VV. - Catal-Huyuk – in:
www.terracruda.com
Dan, C. - La nascita della cittá. Un esempio significativo: Gerico – in: L'uomo e il tempo, Mondadori, Verona, 1974.
Israel Antiquities Authority – The pre-pottery neolithic site of Atlit-Yam - in:
www.antiquities.org.il (underwater archaeology).
M. T. Pareschi, E. Boschi, M. Favalli, F. Mazzarini – Lo tsunami dimenticato (The lost tsunami)– in:
www.pi.ingv.it/Focus/tsunami.html (con el video de la simulación computerizada).
Pareschi, M. T., E. Boschi, F. Mazzarini, and M. Favalli (2006) - Large submarine landslides offshore Mt. Etna, Geophysical Research Letters, 33 – in:
http://www.agu.org/pubs/crossref/2006/2006GL026064.shtml
F. Obrizzo, F. Pingue, C. Troise, and G. De Natale - Ground displacements across the Pernicana Fault (Mt. Etna, Italy): a tectonic structure linked to volcanic activity - Osservatorio Vesuviano-INGV, Naples, Italy - Geophysical Research Abstracts, Vol. 5, 11838, 2003 - in:
www.cosis.net/abstracts/EAE03/11838/EAE03-J-11838.pdf
M. Neri, V. Acocella, B. Behnke - The role of the Pernicana Fault System in the spreading of Mt. Etna (Italy) during the 2002-2003 eruption. - INGV sez. di Catania – in:
www.earth-prints.org
Criscenti, G. - Il termometro dell'Etna – in:
www.galileonet.it/default
Azzaro, R., Puglisi, G., Mattia, M. - La frana di Presa (Piedimonte Etneo: origine e monitoraggio del fenomeno) – INGV sez. di Catania, in:
www.ct.ingv.it/report/Smmacro20021107.pdf.
Pepe T. - Full costing – in:
INGVnewsletter, gennaio 2007, n. 4 .
Apunte. Agradecimentos a la Israel Antiquities Authority para las submarinas fotos de Atlit-Yam -
www.antiquities.org.il -. Otras fotos proceden de www.wikipedia.org free encyclopedia.